La mayoría de los expertos financieros apuesta por mantener o elevar la exposición a renta variable pese a los máximos históricos.
El mercado bursátil se encuentra en una fase de euforia técnica, con índices como el Ibex 35 subiendo un 10% en el último trimestre y el S&P 500 en zona de récords. Ante este escenario, surge la duda razonable: ¿es momento de recoger beneficios? La respuesta de los profesionales es un «no» mayoritario. Según una encuesta realizada por EFPA España y elEconomista.es a 275 asesores, la estrategia predominante es la continuidad.
Radiografía del sentimiento inversor Los datos son contundentes respecto a las intenciones de los gestores para este semestre:
- 56% (más de 150 asesores): Mantendrá su peso actual en bolsa
- 30%: Planea incluso incrementar su exposición
- 14%: Es el reducido grupo que aconseja reducir posiciones
Este voto de confianza se apoya en fundamentos macroeconómicos. Gigantes como Vanguard señalan que, aunque las valoraciones son altas, el crecimiento económico (especialmente el de EE. UU., proyectado en un 2,25%) y la inversión masiva en Inteligencia Artificial actúan como motores de propulsión. Además, el consenso de mercado prevé que los beneficios empresariales sigan creciendo a doble dígito entre 2026 y 2027.
La Renta Fija: un refugio con menos brillo En el terreno de los bonos, la actitud es aún más conservadora. Un 68% de los expertos no tocará sus carteras de deuda. Sin embargo, el escenario se complica para los perfiles defensivos: con la Reserva Federal pausando movimientos y el BCE manteniendo tipos, batir a la inflación con renta fija será un reto mayor que en 2025.
En Clave: La resiliencia de la bolsa en 2026 demuestra que el mercado está priorizando los resultados reales de las empresas y el avance tecnológico por encima del miedo a las alturas. La «calma chicha» de los bancos centrales ha eliminado, de momento, el temor a nuevas subidas de tipos, dejando el camino libre para que la renta variable siga siendo el activo estrella.



